Encender el horno y calentarlo a unos 210-230 grados. Colocar el cordero partido en cuartos con las costillas hacia arriba en una cazuela de barro, salarlo con sal gorda, y añadirle agua en la que se ha exprimido el zumo de medio limón. Meterlo en el horno durante una hora aproximadamente.
Cuando esté hecho por una parte, se le da la vuelta, se salpica otra vez con sal y se deja dorar a gusto por espacio de unos tres cuartos de hora hasta que tome un bonito color.
Se sirve en la misma cazuela de barro con su propio jugo y se puede acompañar de patatas panadera o también con ensalada de lechuga o escarola.
A la cazuela
Desarrollado por: I Z A N E T